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Mostrando las entradas con la etiqueta pirulín con cola

Declaratoria de supervivencia (ya es asunto del pasado)

-¿Cuál es su nombre? -Margarita Restrepo. Un escalofrío le subió por la espalda a la despachadora de los jubilados, quien atiende a esos que cada tres meses se reúnen en un salón amplio y lleno de sillas a certificar que están vivos. A recibir una liquidación y a firmar la supervivencia porque llega una época en la que no se vive -sino que se sobrevive- y eso hay que demostrárselo al mundo. La despachadora entendió que no era un espectro. -¿Cómo así?, ¿se murió Margarita Restrepo? Dijo su homónima, dos años más joven. -¿Usted la conoció? -Claro, como era de animada. Siempre nos llegaban trocados los papeles a la clínica. El encuentro cada tres meses es la oportunidad de tomar tinto y hablar de la vida, de las compañeras y compañeros, de la placidez y tranquilidad que les tocó en suerte. Del goce que ahora tienen que certificar.  Con los años los jubilados miran a su alrededor y observan con angustia o con indiferencia, según se vea la muerte, que están solos, que lo...

Bogotá-Medellín 10:58 p.m.

Portal en el Parque Nacional Natural Puracé. La foto es mía, 2012. No importa en qué lugar de la tierra estés. La vida no cambia: cumplís un rol social, un trabajo para ganarte la vida, unos vínculos que te salvan del suicidio; una muerte inminente, familia cerca o lejos, más o menos información sobre el mundo... Música, licor, sexo, hijos, vida burda en últimas... Vida elemental y básica... Controladores aéreos, meseros, azafatas, periodistas en tránsito, médicos en tránsito. Somos lo mismo. Policía vuelto empresario, empresario vuelto funcionario, funcionario público que resulta Alcalde. Ladrón que acecha, abuelo que mira su pasado y se marea en los aviones. Puta conversa, monja que se libra de la clausuara de ocho años y se convierte en vendedora de una agencia de viajes. Capitán de un vuelo retrasado, esposo que anhela a su amante; divorciado que sigue esperando a que regrese su esposa, alcohólico que ama el aguardiante, chequeo cruzado 1L-1R Activado. 'Buenas noches s...

Vergüenza de un retorno

Siento vergüenza, por decir lo menos, ante mi larga ausencia de estos lares. De este espacio que en últimas es mío y que por varias razones he dejado a un lado. He escrito poco estos días, como si la misma vida me hiciera pensar que no vale la pena gastar y gastar libretas tomando notas que nunca voy a revisar. Arrumes y arrumes de recuerdos que ya no recuerdo (ni sé si quiero recordar). Tengo más de 10 libretas por expulgar (ese es el término porque la tarea es sacar de ellas, hurgarlas, volver a vivir desde el papel) pero no me animo, es como una realidad cotidiana que me envuelve y no me deja ir atrás, no me deja regresar a esos viajes, a esos otros espacios que fueron míos momentáneamente tanto fuera como dentro de mí. Hay observaciones curiosas que sé que allí están pero aparecen en mi memoria informes, son instantáneas en letras, que uno recoge en la calle, con los amigos y con los que ama, y que de tanto en tanto escribe de afán... Para qué... Aún no lo sé. Aquí va una de las ...

Esperá de mí lo inesperado

  Naturaleza, que todo lo llena.  No me hace humano el pensamiento, no existo por el hecho de haber pensado. Sólo cuando actúo comienzo a ser alguien para mí mismo y para los demás. Soy el ser que se va revelando y que se intuye, que no tiene una respuesta exacta -si es que hay alguna- para el ¿quién soy? Soy el Nosete Ipsum que se descubre por medio de las acciones y de las palabras -que nacen y me hacen nacer- de cara a mí mismo y a los demás. Esos demás que están ahí, supuestamente, en la realidad. Esa que no está para contemplarse sino para vivirse. Esa que es la que te motiva a actuar y a la que no podés dejar pasar. Pensala pero de la mano con la experiencia, no busqués causas últimas a las atrocidades de estos días: en la pluralidad te enfrentarás a la realidad de que no hay un principio irrepetible, único ni inmutable. ¿Doloroso no? ¿Pensabas más simple el mundo? Pues no, ahí está el parche en el que nos encontramos, en el que nos sentimos vivos con el otro, el mi...

Memoria

No pensés, te lo vuelvo a repetir, que serás eterno, que tus palabras perdurarán, que te sucederás en tus hijos y nietos. No creás en los engaños que suponen los recuerdos. Nosotros los seres humanos no somos recuerdo sino olvido. Decís que recordás, por supuesto, yo también recuerdo; pero eso que llamás memoria, que llamás recordar, no es nada. Procúrame un recuerdo certero y preciso de lo vivido, de la persona que decís amar y nunca olvidar, ¿qué respondés? Nuestra memoria es tan frágil como nosotros mismos, por eso nos inventamos la escritura y los archivos (donde olvidamos lo escrito). Hoy me doy cuenta que construyo memoria procurando olvidarla. No, pero tampoco es así. Todos los días construyo memoria porque la valoro y porque sé que, pase lo que pase, puede que algún día vuelva a ella o puede que alguien vuelva a ella. Lo triste, o más bien lo real, es que la memoria es un capricho, una mentira.

¿Por qué Pirulín con cola?

Pirulín con cola, pirulín con cola: que dos palabritas hacen una sola. En estos días de finales, en los que todos queremos salir a vacaciones y ya se empiezan a ver los adelantados alumbrados navideños -que en Medellín comienzan desde septiembre- me detengo un momento a contarles por qué el nombre de mi blog. Una vez estaba en casa de mi prima Maria Antonia -una pequeña de cinco años- cuando ella comenzó a cantar esta canción, que en original es entonada por los niños de Cantoalegre en Un, dos, tres por mí y por todos . La sensación que me despertó fue de sorpresa y alegría, verla cantar con la energía y candidez que solo tienen los niños fue recordar aquellas épocas en las que el tiempo no pasaba, tiempos en los que el único afán era salir al parqueadero a jugar con los amiguitos o esperar en la ventana de mi casa la llegada de mi abuelita, con quien jugaba tardes sin término para después caer rendido, dormido, al lado de alguien que vigilaba nuestro sueño. La niñez es como un su...