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Mostrando las entradas con la etiqueta caricaturas

De una exposición que hoy llega a su fin

  Hoy  terminó la exposición temporal de la Biblioteca Luis Ángel Arango que llevaba por nombre “La caricatura en Colombia a partir de la independencia”. No la quería dejar pasar en vano porque al visitarla observé la historia de nuestro país y nuestras regiones, de las pasiones, traiciones y envidias que nos han movido en la construcción de esta locura que se llama Colombia. La verdad, sería un contrasentido hablar mucho porque esta exposición no se escucha sino que se observa. Mejor cerrar con una cita que define muy bien lo que es la caricatura:  “Un rasgo que sintetiza un estado de alma, un momento sicológico encarnado en un capricho del lápiz, un esfuerzo cerebral, la ligereza de la mano unida al trabajo perspicaz y profundo de los ojos (...) Mañana, la caricatura será más que un arte, la línea estará dominada, el ojo y la mano desentrañarán el alma más escondida, una línea les será necesaria, un punto, una de esas flechas que se emplean en los textos ...

Libertad de expresión, ¿hasta qué trazo?

La caricatura nos hace la vida más fácil: sintentiza lo humorístico y lo potencia, o también le da aún más fuerza a lo escabroso. La materia prima siempre es la misma: unas cuantas líneas que separadas resultarían hasta inocentes. Aquí les comparto el link de la conferencia de Vladdo y Plantu, reconocido caricaturista francés que trabaja en Le Monde. Ambos estuvieron en Medellín hace unos días conversando sobre el oficio de ser caricaturista.   Libertad de expresión, ¿hasta qué trazo? Para antojarlos a entrar al artículo algunas frases: “Para los caricaturistas de El Colombiano tampoco hay libertad de prensa porque les prohíben hablar de temas que afecten o perjudiquen la imagen de la Iglesia” , Vladdo. “Yo me pongo límites a la hora de hacer una caricatura porque hay tiempo para llorar y tiempo para criticar. Uno no puede sacar todo de forma desordenada en nombre de la libertad de pensamiento, hay un tiempo para todo”. Plantu, caricaturista de Le Monde. Ojalá que lo di...