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Así votó el Valle de Aburrá en las elecciones presidenciales 2010.

Buenos días a todos, Aquí les dejo esta información que puede resultar de interés para analizar lo sucedido en las elecciones presidenciales 2010 en El Valle de Aburrá. Les quedo debiendo la geolocalización de los resultados pero el cansancio acusa. Feliz día. Nota: se ven borrosos por lo pequeños pero si le dan clic al gráfico se verá nítido. Nótese que el único municipio del Valle de Aburrá donde ganó en primera vuelta Antanas Mockus fue Girardota. Esta variación es, obviamente y para no generar dudas de ningún tipo, en El Valle de Aburrá. Los siguientes gráficos si son generales de todo Antioquia. Ojalá que esta información les sea de utilidad. Pueden encontrar las tablas en las que se fundamentan las gráficas aquí : y la ficha técnica de donde se sacaron los datos aquí .

De una exposición que hoy llega a su fin

  Hoy  terminó la exposición temporal de la Biblioteca Luis Ángel Arango que llevaba por nombre “La caricatura en Colombia a partir de la independencia”. No la quería dejar pasar en vano porque al visitarla observé la historia de nuestro país y nuestras regiones, de las pasiones, traiciones y envidias que nos han movido en la construcción de esta locura que se llama Colombia. La verdad, sería un contrasentido hablar mucho porque esta exposición no se escucha sino que se observa. Mejor cerrar con una cita que define muy bien lo que es la caricatura:  “Un rasgo que sintetiza un estado de alma, un momento sicológico encarnado en un capricho del lápiz, un esfuerzo cerebral, la ligereza de la mano unida al trabajo perspicaz y profundo de los ojos (...) Mañana, la caricatura será más que un arte, la línea estará dominada, el ojo y la mano desentrañarán el alma más escondida, una línea les será necesaria, un punto, una de esas flechas que se emplean en los textos ...

Memoria

No pensés, te lo vuelvo a repetir, que serás eterno, que tus palabras perdurarán, que te sucederás en tus hijos y nietos. No creás en los engaños que suponen los recuerdos. Nosotros los seres humanos no somos recuerdo sino olvido. Decís que recordás, por supuesto, yo también recuerdo; pero eso que llamás memoria, que llamás recordar, no es nada. Procúrame un recuerdo certero y preciso de lo vivido, de la persona que decís amar y nunca olvidar, ¿qué respondés? Nuestra memoria es tan frágil como nosotros mismos, por eso nos inventamos la escritura y los archivos (donde olvidamos lo escrito). Hoy me doy cuenta que construyo memoria procurando olvidarla. No, pero tampoco es así. Todos los días construyo memoria porque la valoro y porque sé que, pase lo que pase, puede que algún día vuelva a ella o puede que alguien vuelva a ella. Lo triste, o más bien lo real, es que la memoria es un capricho, una mentira.

Dos imágenes más de unas impresiones bogotanas incompletas.

El tiempo apremia, los finales no dejan respirar. Mientras tanto les dejo dos carteles que están en La biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, en ella hay una exposición que se llama "Las palabras que nos cambiaron: lenguaje y poder en la independencia". Con ambos me identifico en la libertad que debe existir de decir lo que se piensa y de contar lo que sucede. Me parecen muy acordes con estos tiempos en los que se habla de libertad de expresión y de prensa; muy a propósito para estos días en los que se manosean palabras como patria, ciudadano, Democracia. Términos que -si bien no deben mantenerse limpios ni puros porque su papel está en acompañar a la gente de a pie que los debe conocer, tocar y sentir- deberían ser menos maltratados por los políticos, los periodistas y demás.  ("Memorial de agravios")

Tres días de impresiones bogotanas

Estridencia, caos, desorden, diversidad, emoción, pequeñez, suciedad, vida, estilo, elegancia, pobreza, contrastes... Tantas son las palabras que le caben a esta ciudad como tantas las expresiones y los silencios que guarda, indolente. Bogotá se habita, visita, insulta, ama y padece. A Bogotá se le seduce mientras ella te coquetea. Pero cuidado, no estoy enfermo ni es fiebre capitalina. Hace frío y no tengo ansias de protagonismo. Lo que siento en esta ciudad es la tranquilidad que me produce el anonimato, saberme uno entre millones, saber que no importo, que soy nadie y que nadie me reconoce.  Me gusta esta capital a ratos gris y a ratos clara. Me gusta este lugar así me sangre la nariz por el frío que corta y reseca. Sin conocerla, me gusta Bogotá, porque me atrae lo ilimitado, lo oculto, lo que está por explorarse, y esta ciudad es siempre acto en permanente potencia. Aquí todos van de afán, y muchos son hoscos y tienen rostro duro: ¿qué más se podría esperar de personas que ...

Colgando malla

Cuando estaba pequeño, veía las mallas de los arcos de fútbol de mi colegio como telarañas: si iba a pasar corriendo por su lado debía hacerlo con cautela, bajar la velocidad y estar atento a que no me cogieran la camiseta. Las mallas, con sus puntas desflecadas que apuntaban a cualquier lugar, eran especialistas en rayar la piel y dejar la ropa rota. Los arcos eran rígidos y huecos, las mallas se veían cansadas y reventadas por recibir tantos balonazos. Yo, arquero inexperto, era también responsable de ese cansancio porque a veces dejaba pasar más balones de los normales. En esa época las mallas no sólo eran telarañas, también servían de escalera: por ellas me subía hasta el travesaño de la portería, desde el que se veía todo muy pequeño. Un salto desde allí encalambraba los pies y los llenaba de hormigas. Hoy, es un poco distinto pensar en las mallas, en los muros, en las separaciones. Hoy la mayoría de ellas se usan para segregar, crear límites, “ordenar” dirían quienes no gust...

Capturaron a “Payaso Triste”

Versión libre de una noticia del 13 de abril de 2010. Te saltás la cámara que te retrata e intentás irte lejos, ignorar lo que pasa, escapar de aquello que elegiste vivir. Ya no hay salida, se acabó la función. No habrá más lápiz rojo en tus delgados labios ni polvo blanco en tu rostro afilado. Estás pálido, la mirada perdida, de los cuatro “patos” sos el más blanco. Tenés 20 años, casi mi edad, pero me engaña tu retrato, tu dureza, tu ceño fruncido y tu silencio. Tus compañeros retan, temen o levemente sonríen con sus ojos, vos no, vos sos silencio. Te capturaron por ser supuestamente atracador y alquilador de armas, algo tienen que hacer las pistolas mientras se descansa del trabajo. El Espacio te llama miembro de “una tenebrosa banda de antisociales”, en Radio Santa fé te llaman miembro de una banda llamada “Los Patos”. ¿Qué habrás vivido, Jefferson, para llegar a alquilar armas a trescientos mil el día? Triste tu apodo, triste tu final. Siguieron tus pantalones bombachos y tus z...