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Entradas

Colgando malla

Cuando estaba pequeño, veía las mallas de los arcos de fútbol de mi colegio como telarañas: si iba a pasar corriendo por su lado debía hacerlo con cautela, bajar la velocidad y estar atento a que no me cogieran la camiseta. Las mallas, con sus puntas desflecadas que apuntaban a cualquier lugar, eran especialistas en rayar la piel y dejar la ropa rota. Los arcos eran rígidos y huecos, las mallas se veían cansadas y reventadas por recibir tantos balonazos. Yo, arquero inexperto, era también responsable de ese cansancio porque a veces dejaba pasar más balones de los normales. En esa época las mallas no sólo eran telarañas, también servían de escalera: por ellas me subía hasta el travesaño de la portería, desde el que se veía todo muy pequeño. Un salto desde allí encalambraba los pies y los llenaba de hormigas. Hoy, es un poco distinto pensar en las mallas, en los muros, en las separaciones. Hoy la mayoría de ellas se usan para segregar, crear límites, “ordenar” dirían quienes no gust...

Capturaron a “Payaso Triste”

Versión libre de una noticia del 13 de abril de 2010. Te saltás la cámara que te retrata e intentás irte lejos, ignorar lo que pasa, escapar de aquello que elegiste vivir. Ya no hay salida, se acabó la función. No habrá más lápiz rojo en tus delgados labios ni polvo blanco en tu rostro afilado. Estás pálido, la mirada perdida, de los cuatro “patos” sos el más blanco. Tenés 20 años, casi mi edad, pero me engaña tu retrato, tu dureza, tu ceño fruncido y tu silencio. Tus compañeros retan, temen o levemente sonríen con sus ojos, vos no, vos sos silencio. Te capturaron por ser supuestamente atracador y alquilador de armas, algo tienen que hacer las pistolas mientras se descansa del trabajo. El Espacio te llama miembro de “una tenebrosa banda de antisociales”, en Radio Santa fé te llaman miembro de una banda llamada “Los Patos”. ¿Qué habrás vivido, Jefferson, para llegar a alquilar armas a trescientos mil el día? Triste tu apodo, triste tu final. Siguieron tus pantalones bombachos y tus z...

Desenfoques, desencuentros y lluvia

Siempre había querido tomar fotos de la ciudad mientras llueve: Medellín se transforma, se acobarda, se silencia, se suspende y se oscurece cuando caen gotas de agua del cielo. Somos los seres más desarrollados sobre la tierra pero nos detiene algo tan débil y tan maleable como el agua. Es una buena paradoja y una buena oportunidad para disfrutar del sonido repetitivo que a muchos no les gusta.  Gente refugiándose, taxistas felices porque se les mejora el trabajo, personas que caminan sin importarles nada, vidrios empañados, olores que comienzan a concentrarse... ...Llueve, sí, pero luego -pase lo que pase- vuelve la calma.  Aquí se las comparto.

En clase con César Augusto Londoño

Hace poco nos visitó en clase de Empresa Informativa con Miguel Jaramillo Luján el periodista deportivo César Augusto Londoño. Además de su pinta descomplicada y de sus tenis llenos de colorines, me llamaron la atención algunas de las anécdotas que le han dejado más de 25 años como periodista deportivo. Algunas de las frases de César Augusto Londoño para que se animen a leer este corto texto: “Sin la academia no tendrás las herramientas y posibilidades de éxito que otros tienen, pero la teoría no sirve de nada sino es llevada a la práctica” “El tema es perseverar, hacer reportería y tocar puertas” “La diferencia en este oficio la hacen la pasión y el conocimiento” “La responsabilidad de ustedes como estudiantes es cambiar las cosas que en los medios no se atreven”

Los Juegos Suramericanos llegaron a su fin...

Y se llevaron la alegría de la gente que llenó los escenarios. El aire de fiesta -que estuvo presente por dos semanas en casi todos nosotros- se desvaneció de un golpe, apaciguado por la pereza que caracteriza los días de Semana Santa. “¡Colombia campeón de los juegos!”, gritaban todos en coro, y yo me preguntaba, ¿qué significa eso de ser campeón?  Comenzaron con una lluvia pertinaz en el primer día -que fue de ciclismo- luego el clima se mantuvo como venía: un calor que se calmaba con agua y sombra. Me lo preguntaba y me lo pregunto porque veía llenos de tristeza los rostros de quienes quedaban en segundos lugares. “Pero si quedaron de segundos, ¿por qué están tristes?”, el deporte es bastante injusto: sólo encuentra satisfacción si se alcanza la cúspide, el primer lugar, el “ser campeones”, en él no importa el camino (por eso quizás es contrario al principio general de la vida). Seis videobeams, filas para conseguir boletas cinco horas antes de los eventos, “colados” ...

Una galería dispersa de la UPB.

Esta es una visión, igual o diferente dependiendo de los ojos que ven, de mi Universidad. Aquí se las comparto. Arquidiseño, en la noche las huellas de la luz se esparcen por el suelo e incluso por los árboles. ¿Cuáles los frutos y cuáles los pájaros? Un morral por cada ficho. O si se prefiere, un ficho por cada morral.    Rugosa y coqueta se pinta de verde cada noche. Si acercás los ojos lograrás observar una hilera incontable de hormigas, de esas que producen escozor con sólo verlas. Una de luces... Y otra de sombras...

Autorretrato en cocina antioqueña de ayer

No me pude resistir. No soy el más amante a hacerme autorretratos ni a aparecer en fotografías, pero ¿cómo no hacerlo ante tan particular belleza?